La mirada transparente de Kalid / by María Torres-Solanot

Kalid extiende su mano a través de los barrotes de la cama de la habitación del hospital "Al Makassed" en el Monte de los Olivos, Jerusalén. Busca la cara de su madre Rahma, que le conforta con su calor, sus besos y su amor. Kalid tiene los ojos negros, muy grandes y a sus seis años su mirada está perdida y habla de congoja y dolor. Fue trasladado hace unos días desde la ciudad palestina de Gaza, tras resultar herido en uno de los ataques del ejército israelí. La habitación está llena de maletas, de ropa amontonada. El techo que protege a madre e hijo es ahora este pequeño cuarto de hospital, que comparten con un bebé de un mes, que espera a ser operado de corazón. Este pequeño es hermano de dos niños que perdieron la vida en la playa de Gaza durante otro ataque israelí. Su tía lo cuida. Rahma le ayuda a atenderlo y Kalid, con su mirada transparente, la sigue por la habitación.

Jerusalén, agosto 2014.

Texto y foto: María Torres-Solanot ©

Kalid de seis años, herido en Gaza, junto con su madre, Rahma, en el hospital "Al-Makassed" en El Monte de los Olivos, Jerusalem. Foto: María Torres-Solanot ©

Kalid de seis años, herido en Gaza, junto con su madre, Rahma, en el hospital "Al-Makassed" en El Monte de los Olivos, Jerusalem. Foto: María Torres-Solanot ©