La fragilidad y los chalecos antibala en Kiev. / by María Torres-Solanot

Lenin es fotógrafo en el Maidan de Kiev. Sus armas son una vieja cámara réflex soviética, la Zenit EC, que está en perfecto estado, y un objetivo 300 montado sobre empuñadura. Su defensa es un casco pintado que no se ha quitado desde el inicio de las revueltas.

Lenin, fotógrafo en el Maidan de Kiev con su Zenit EC. Foto: María Torres-Solanot ©

Lenin, fotógrafo en el Maidan de Kiev con su Zenit EC. Foto: María Torres-Solanot ©

Lenin, fotógrafo en el Maidan de Kiev con su Zenit EC. Foto: María Torres-Solanot ©

Lenin, fotógrafo en el Maidan de Kiev con su Zenit EC. Foto: María Torres-Solanot ©

Lenin es la imagen de la fragilidad. La fotos las hace ahora para sí mismo. Para no olvidar lo que está pasando en el Maidan y en su país. Frágil como tantos ciudadanos que llegan a la Plaza de la Independencia de Kiev después de su trabajo. Quieren compartir, encontrarse, charlar, visitar los altares de las víctimas y enterarse de las últimas noticias.

La fuerza la tienen los paramilitares que están al cargo de la plaza. Chalecos antibalas, armas de fuego, bates de béisbol y otros objetos de ataque son habituales en la indumentaria de las milicias ultranacionalistas y organizaciones civiles con estructura militar. Ellos son los que tienen el poder en el campamento del Maidan y están aquí, según sus propias palabras, "para controlar al gobierno".

Un paramilitar con chaleco antibalas vigila en una de las trincheras de entrada al campamento. Foto: María Torres-Solanot ©

Un paramilitar con chaleco antibalas vigila en una de las trincheras de entrada al campamento.

Foto: María Torres-Solanot ©